Piramides de Egipto
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ANDRE JOUFFE LOUIS
PERIODISTA
djouffe@yahoo.com
LE MOULIN ROUGE
Agosto de 2014


EL ESPANTOSO ARRIBISMO DE LA GAUCHE CHILIENNE

- Coloane, el magallánico que no fue.



Curabitur et ligula. Suenas bonito.

Ya a comienzos del siglo pasado, esa mujer nada de tonta, sin ser de izquierda, supo conjugar cultura y capital y apeló a la política social de mercado para obtener recursos.

Cuando Gabriela Mistral llegó a Punta Arenas en 1918, lo más selecto de la ciudad la recibió en el Hotel Kosmos. Pese a la recepción, sus recuerdos se plasman en un libro cuyo título expresa de todo menos alegría:" Desolación".

Las actividades intelectuales de la futura Premio Nobel fueron con sus pares, pero se amigó con la millonaria Sara Braun para acogerse a su mecenazgo. La judía originaria de Odessa, Rusia, era alta y gruesa, como la Mistral; solo el color de piel delataba distintos orígenes.

Años después, Francisco Coloane seguiría sus pasos y Braun le dio trabajo.

Jorge Edwards, al contrario, optó por el abajismo social al frecuentar la casa de Neruda en Los Guindos. El vate temucano, disfrutaba de la presencia de este momio recalcitrante, enemigo del comunismo que le perdona incluso su Oda a Stalin a cambio de mantener su amistad. Esa condescendencia es retribuida, cuando ya Embajador en Francia, Neruda recibe como Ministro Consejero a Edwards pese a su "Persona non gata", consecuencia de su abrupta salida de Cuba por criticar al régimen de Fidel Castro. El remanente de su amistad con el vate es una frase dicha al azar que Edwards acoge como epitafio: "La filosofía del pobre es tener un par de buenos zapatos y un bistec contundente".

Nicanor Parra tampoco le hizo asco a tomar el té con Richard y Patricia Nixon en la Casa Blanca. Cuando lo criticaron, aludió a Mao Zedong que estuvo sentado en la misma mesa. Sin ir más lejos, este mismo año, encontró un amigo mecenas en Leonardo Farkas para traducir su tesoro centenario, Hamlet. Sin embargo rechazó finalmente la oferta de millonario. Su frase reciente para el bronce: Violeta era abajista, yo soy arribista.

Innegable.

Sus mujeres fueron suecas en dos ocasiones, Sun Axxelson, causante según el antipoeta, que nunca le concedieran el Nobel aunque ella lo desmintiera hasta su muerte hace tres años y medio. La otra fue Inge Palme.

Desde que es famoso, al hombre de los artefactos no se le conoce ninguna pareja proletaria. A Salvador Allende tampoco nadie le conoció una y hoy pertenecería bien ubicado a la whiskierda a mucha honra.

Enrique Lafourcade en una visita a Biarritz nunca quiso ser sorprendido frente a un taller de reparación de bicicletas perteneciente a la familia "Lafourcade et fils", en cambio flirteó con la creme de la creme chilena, pese a su niñez angolina y humilde y de una juventud que con crueldad describe Edwards.

Ni los más contemporáneos como Armando Uribe o Raúl Zurita mostraron ánimos de proletarizarse. Al contario, uno vivió largos años unimismado con sus tintitos en el Hotel de Mines de Paris y el segundo con guiños hacia el cura Ignacio Valente y con paseos sobre las nubes; de izquierda posterior, poco y nada. Valga que haber sido enemigos de Pinochet no convertía a los vates en marxistas.

A pocas semanas del inicio de la temporada alta del turismo magallánico, es válido explicarse el fenómeno registrado en los últimos años por la literatura de Francisco Coloane. Muchos de los visitantes inspiran su paso por esta región probablemente, al evocar a don Pancho.

El autor, que inspira el primer concurso bi nacional patagónico de cuentos renace como figura fuera de Chile a comienzos de la década de los 70, cuando era casi septuagenario. Mérito suyo y al lobby de Luis Sepúlveda y del colombiano Álvaro Mutis.

Fueron ellos quienes llevaron de la mano la obra de don Pancho a las editoriales francesas quienes rápidamente adivinaron un Herman Melville o un Jack London actualizado en este hombre nacido en Quemchi y magallánico adoptivo. Aunque la verdad de las cosas, es que ni fue tanto tiempo trascurrido por el escritor en Tierra del Fuego ni en la capital de la Patagonia.

En 1995, los hermanos Michel y Jean Le Bris, invitaron a un grupo de escritores chilenos a un acontecimiento literario que gira entorno a los autores de cuentos y novelas relacionadas con la aventura marítima: "Los asombrosos viajeros" y que tiene como escenario el histórico puerto bretón de Saint Maló.

Al frente, unida por una playa, que cuando sube la marea la convierte en la isla Re, presente en todos los crucigramas, también conocida como la Grand Bé, yacen los restos del escritor y político Rene François de Chateaubriand.

Como funcionario de la Embajada de Chile en Francia me tocó coordinar el viaje y participaron, aparte del simbólico Coloane, Patricio Manns, Luis Sepúlveda y de una forma que no me explico pues jamás han sido aventureros literarios: Volodia Teitelboim y Alejandro Jodorowsky.

Coloane fue amo y señor de las jornadas literarias. Mientras tratábamos de mantener en pié a Pato Manns, el veterano escritor firmaba autógrafos y ofreció breves charlas por doquier, haciendo gala de una energía envidiable.

Luis Sepúlveda que guardaba rencores hacia la izquierda tradicional, ignoraba alevosamente a Volodia sin dignarse a saludarle, lo cual nos hizo sentir bastante mal. Jodoroswky andaba en lo suyo y Teitelboim era más un observador que un participante.

Una noche hubo una cena en honor de Coloane en la cual dio un largo discurso cuyas palabras nadie comprendió pero sí, gracias a su elocuencia, en el contenido global. Lo que él predicara era la verdad absoluta sobre nuestra región. Si hubiese llevado una cabeza de escualo jibarizada, también se lo hubiesen creído.

Francisco Coloane era un hombre sencillo, que en Punta Arenas supo llegar a la casa indicada cuando buscaba trabajo: la de Sara Braun que le abrió personalmente la puerta. Lo había antecedido en esos menesteres, Gabriela Mistral para solicitar financiamiento para sus actividades culturales.

Pocos meses antes, en una visita a su casa editorial gala, conocí a Coloane personalmente cuando Víctor Hugo de la Fuente Marnich, hijo de magallánica, me llama una noche a casa: "Ven, estamos cenando en el restaurante (no recuerdo el nombre). Te tengo una sorpresa". Y ahí estaba don Pancho con su esposa Elena y su hijo Francisco. Curiosamente el primogénito del escritor fue profesor de teatro del grupo Aleph cuando esta compañía daba sus primeros pasos y preparábamos "El muerto sin sepultura" de Jean Paul Sartre. Harto tiempo había transcurrido entre 1967 y los años noventa. La compañía continua existiendo en la periferia parisina bajo la dirección de Oscar Cuervo Castro; otros como Juan Domingo Marinello, fotógrafo, y el suscrito, desertaron por falta de perseverancia.

Coloane ingresó por la puerta ancha al mundo literario francés con Phoebus y Le Seuil, grandes casas de prestigio por su catalogo de escritores. Y se mantiene post mortem, entre los grandes de la literatura universal, al lado de London y Melville en los principales escaparates de Europa.

Para participar en los concursos de cuentos es necesario invertir unas buenas lucas. Entre anillados, fotocopias y declaración notarial la gracia me costó 12 mil pesos y eso que no estamos a fin de mes. Mas encima falla el auto y no logro adelgazar. Esto último me tiene mas afligido y angustiado que las fallas del pirulí.

Ingresé a la consulta de JB a las 12.30, a las 12.32 me inyectaba anestesia. A las 12.40 me estaba haciendo tratamiento de conducto. A las 12.55 estaba en la calle. Hubo una sesión posterior y chao y todo por 40 lucas. Si fuese 20 años menor, lo hago mas caro y duradero pero a estas alturas es una ganda tener los dientes en su lugar.

Una vieja me pretende y le digo a Yasna que me arriende por horas. No está muy convencida pero si cobramos caro capaz que piense diferente. Eso si, sin garantía de servicio sexual completo.

Así que la Fran señala que los hombres las dejan antes de una se entere. ¿Qué pensará Julio César? A tener otro bebé la Pancha Merino, o sea va a ser más pesada aun. Lloró como Magdalena antes de despedirse de SQP.

Ahora se sabe que Miguel Piñera secuestró al marido de la Maldonado hace algunos años. Éste regresó diciendo que lo habían secuestrado los marcianos. Lo que ignorábamos era que la Madonado le debía plata al negro por su participación en Las Indomables. Y el hermano del ex presidente necesita el dinero para sus obras sociales y nasales.

Para cerrar lean esto de Eduardo Bonvallet dirigido a la gente de SQP. Lo juro, por mis hijos, que los voy a destruir, los voy a matar y me voy a entretener de ustedes hasta asquearme, porque son lo peor de lo peor del mundo. Y también a sus jefes, sus editores y editoras. Como las mujeres ahora son iguales que los hombres, y superiores, no hay ningún problema. Por faltar a la verdad, por mentirosos, por destruir familias, por inventar cosas, van a fallecer.



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