Piramides de Egipto
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Entrevista a Fernando Villegas

"SIEMPRE ME HE MIRADO A MI MISMO SIN MUCHA PASIóN"

Con lucidez, Fernando Villegas repasa su biografía y la cruza con acontecimientos claves del mundo que le correspondió vivir. "Es una mirada absolutamente subjetiva de la historia de Chile", precisa.

Por Mario Rodriguez
mario.rodriguezordenes@gmail.com

Marzo de 2011

En su paraíso, una cómoda casa de ñuñoa, antecedida por un jardín y donde deambulan perros y gatos, Fernando Villegas, conversó con Vertice2000 acerca de su más reciente libro, "Memorias de un amnésico", Editorial Sudamericana, 2011. "Lo olvidado no es aquello que simplemente se borró de la memoria, sino es con la memoria misma que olvidamos; es esta la que toma la materia del pasado y la junta con los intereses y pasiones del presente, precisa en su biblioteca…

Aparece un pasado lleno de matices
- Ciertamente. Nacen espectros que aniquilan, por reemplazo lo que verdaderamente sucedió. O sea llega el falso recuerdo y saca a empujones al verdadero. Eso, si acaso hubo uno "verdadero". La memoria, como la materia, aborrece el vacío; de inmediato, si hay un hueco o siquiera algo que esté a medio morir saltando, viene y lo llena de cualquier cosa. Para hacerlo revuelve y confunde a capricho las casi perdidas reliquias del pasado, las combina a gusto con restos misceláneos del presente, las sazona con egolatría, las espolvorea con la imaginación. El guiso final no es sólo imperfecto, sino a menudo totalmente engañoso, el opuesto mismo de la "verdad".


Vertice2000.cl entrevista a Alonso Cueto UN PAIS POBLETE…

Fernando Villegas - Santiago, 1949 - hizo sus estudios secundarios en el Liceo San Agustín. Posteriormente estudió sociología en la Universidad de Chile. Ha escrito diversos libros y seguramente "Memorias de un amnésico" es el más autobiográfico.
"El 19 de febrero de 1949 nací y empezó el mundo. Esa fecha de creación es de las pocas precisas que hallarán en este libro", indica.

Un Chile muy diferente al actual…
- Absolutamente. El país entero era, en los años cincuenta, más o menos parecido, igualmente gris, triste, sucio, cándido, con cines cuyas pantallas eran más chicas que un pañuelo, circos pobres que eran un espanto y mal olor por doquier porque la ciudadanía - aun la de clase media para arriba - no se bañaba más de una vez a la semana… Era un país de cinco millones de habitantes y al menos dos tercios de la población, eran víctimas de una pobreza de la que hoy no se tiene idea, esa que mantiene el estomago vacío, la de la muerte a los cuarenta o cincuenta años. De esos pobres, una buena parte, la urbana, vivía en las "poblaciones callampa"…


UN MUNDO DURO

- Era un mundo miserable e injusto, pero en esencial pacífico, salvo incidentes aislados y muy brutales. La violencia, cuando la había, era originada por el alcohol, los celos, cosas así. No formaba parte sistemática de la delincuencia habitual. Tampoco era materia explícita de discursos políticos. Nadie hablaba de la violencia revolucionaria. La era de los barbudos de la variedad de Fidel Castro y Che Guevara todavía no llegaba.

¿En esos años conoce la experiencia de la música?
- Efectivamente. Sucedió cuando mis padres, ya separados, convinieron en encontrarse en el fundo que mi padre manejaba y hacerlo conmigo a cuestas. La noche misma de nuestra llegada, en el comedor principal, mi padre puso en el tocadiscos una música que me traspasó el alma. Uno a los cuatro años no sabe que existe algo llamado música. Años después supe de que se trataba: Un americano en París, de George Gerschwin. Ese día, nació un amor por la música que nunca me ha abandonado y siempre me ha permitido sentirme rico.


LA VENGANZA DEL SILENCIO, libro de Alonso Cueto UN TRABAJO DECISIVO

Fernando, rememora su paso por el Diario, un periódico financiero que lo hizo conocido y que la base de la fama que vendría después: "Le eché una mirada al diario y descubrí que había un espacio para mí: la última página. Iba en ese primer número, en dicho lugar, una entrevista algo aburrida a un señor del mundo financiero y pensé que podría hacer algo más divertido e innovador. Propuse hacer esa página, todos los días, durante un mes; si les gustaba me contrataban; si no, no me pagaban nada… Ese periodo fue uno de los más felices de mi vida…

¿Por qué terminó ese trabajo?
- Cuando el diario dejó de pertenecer a los dueños originales pasó al poder de Ricardo Claro y seguí poco tiempo más. En realidad nunca pudo coincidir la formula Claro con Villegas.

Fernando en este libro ha abierto espacios de su intimidad.
- No tanto. Mi vida es común y corriente. Siempre me he mirado a mi mismo sin mucha pasión…

Pero ha tenido buena estrella…
- Creo que sí y, además tengo un carácter retraído que me ha permitido eludir muchos problemas. Pienso que lo más importante en la vida es tener claro las prioridades y no olvidarse que el tiempo se esfuma.

¿En que momento de la vida se encuentra?
- Una vida intensa. Mientras se pueda. Con suerte me quedan diez años a ese ritmo.
En la actualidad, Villegas, es panelista de "Tolerancia Cero", uno de los programa de opinión más vistos en la televisión chilena.

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