Piramides de Egipto
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JORGE ABASOLO ARAVENA
PERIODISTA
jabasoloaravena@gmail.com
TEMAS DE ACTUALIDAD
18 de Septiembre de 2014


Entrevista a: Fernando Veliz Montero

"LA EMPRESA DE HOY DEBE TENER UNA IDENTIDAD CLARA"

Autor del libro "Resiliencia Organizacional" señala que son muchas las empresas que trabajan sin sentido. En su libro, sugiere propuestas para cambiar ese "sin sentido".

La mayoría de los libros escritos por psicólogos y psiquiatras con títulos que contienen la palabra "resiliencia" son textos en torno a la recuperación dirigidos a personas con traumas emocionales que desean vivir una vida normal. Pero ello no es suficiente. También se trata de mostrar a las personas sanas cómo mejorar cada vez más el manejo de los cambios turbulentos, de la presión continua y de los reveses que azotan la vida.

ENTREVISTAS EN VERTICE2000El libro de Véliz Montero revela con crudeza la realidad de las empresas hoy en día. Pero no se queda en la denuncia, sino que propone, sugiere y hasta incita soluciones.

En el caso de una empresa, la organización debe evitar crear un entorno laboral que puede, inconscientemente, desorientar o dificultar la aceptación de los retos planteados y la asunción de los riesgos y oportunidades ofertados a las personas de las que requiere su compromiso.

Las personas, cada una de ellas en sus puestos de responsabilidad, después de aceptar el compromiso demandado y asumir los riesgos profesionales y las ventajas que su éxito comporta, pueden requerir apoyo tanto organizativo - que le facilite esa transición- como posibilidades de formación y desarrollo profesional- que le permita completar el perfil demandado en su responsabilidad.

En ambientes tensos como los actuales, las buenas relaciones interpersonales son más difíciles de conseguir. Una persona con estrés es como una persona armada con honda y piedra. Cuando se pone tensa, va tirando la honda. Luego, al enfrentar una situación complicada, soltará la honda, disparando la piedra a la persona que está enfrente e hiriéndola innecesariamente. ¿Cuántas personas en su vida y en la empresa han sido víctimas de su honda mental?

A veces nos llenamos de emociones negativas y se nos hace cuesta arriba salir de ellas. Cuando estamos abochornados de calor, tomamos una bebida helada que nos refresque. De modo similar, cuando nuestra mente está abochornada de emociones negativas, debemos "enfriarla" con la respiración.

Por nuestras mentes pasan en promedio tres pensamientos por segundo. Durante una jornada laboral, en consecuencia, tenemos 86. 400 pensamientos. Un buen porcentaje de estas ideas las ocupan el miedo, las preocupaciones y angustias que generan el estrés.

Estos y otra multiplicidad de temas aborda el libro "Resiliencia Organizacional" (Gedisa Editorial) y que en Chile distribuye Ediciones URANO).

En poco más de 230 páginas, su autor, Fernando Véliz Montero reflexiona con rigor litúrgico y paciencia benedictina en torno al cómo potenciar las fortalezas de una organización y neutralizar sus falencias.

El autor es depositario de competencias más que suficientes como para referirse al tema con propiedad. En efecto, Véliz Montero es Periodista, Ph.D en Comunicación Organizacional y Coach Ontológico, entre otros títulos, diplomados y reconocimientos.

ENTREVISTAS EN VERTICE2000Fernando Véliz Montero: "En la empresa de hoy cobra validez el principio darwiniano, en el sentido que quien sobrevive no es el más fuerte ni el más inteligente, sino aquel que mejor se adapta al cambio"

- ¿Qué relación existe entre la resiliencia individual y la resiliencia organizacional?
- La Resiliencia individual y organizacional buscan lo mismo: el bienestar del ser humano. La Resiliencia es la capacidad de las personas de abordar la adversidad en forma exitosa, transformando las crisis en procesos de desarrollo. La Resiliencia lo que hace es resignificar las experiencias negativas y con esto, generar una reacción positiva frente a todo contexto negativo. Las personas no nacen resilientes, la resiliencia puede surgir de una experiencia promocional o educativa, y de esta forma la resiliencia resulta una ventana transformadora tanto para una persona como para una organización. Se puede ser resiliente individualmente o en colectivo, pues el desafío final es buscar los focos de vida que todos tenemos, en donde diversos recursos afloran para así emprender el vuelo y transformar los malos momentos. Resiliencia Organizacional, mi libro, ¿Qué es lo que busca?... muy simple, cómo hacer que en momentos adversos y de crisis económicas, las empresas sean organizaciones flexibles y adaptativas para, de esta forma, sostener los momentos de estrés y así resistir las crisis en su globalidad. Este libro apunta a construir una cultura del cuidado organizacional y, de esta forma, construir una identidad interna poderosa y comprometida, con sus posibilidades y certezas como colectivo humano.

-En un mundo lleno de cambios, ¿por qué algunas organizaciones fracasan y otras llegan a recuperarse con, incluso, mejores resultados que antes?
-Hay empresas que cumplen con una serie de dimensiones gravitantes para que las cosas ocurran y puedan surgir posibilidades frente a una posible crisis. Creo hay elementos poderosos que hacen que una empresas pueda resistir momentos difíciles, algunos de estos: una identidad clara, una ética coherente, un liderazgo carismático, una comunicación interna relevante, una participación activa, una emocionalidad optimista y colaborativa, un sentido claro y compartido. La Resiliencia Organizacional apuesta por fundar factores protectores, es decir, verdaderos pilares que hacen que la estructura tenga consistencia y trascendencia para sostener y proyectar a la organización. Cuando una organización colapsa en un momento de crisis, en muchas ocasiones, puede ser el resultado de un trabajo vagamente realizado a nivel interno. Los fracasos obviamente son el resultado de múltiples factores, ahora, sí tengo la claridad que con una organización que está dividida, desmotivada y en pugnas de poder… definitivamente eso redunda en una complejidad mayor para abordar una crisis.

-En este mundo de cambios, ¿cómo construir equipos armónicos, unidos, "con la camiseta puesta", con sentido de equipo y al mismo tiempo dando independencia individual?
-Una organización sana, es una organización conectada con sus diversos temas (líderes, equipos, cultura, comunicación, etc.) y a la vez, un colectivo humano enamorado de las preguntas y el aprendizaje. Los cambios se abordan con flexibilidad y adaptabilidad, y estas dos dimensiones son el resultado de una organización en apertura, comprometida con su gente y con un norte grande, claro y compartido. Construir equipos e sinónimo de interesarse por la gente, de cuidarlas y desde ahí construir un sueño en común. El reto es ser fuerte en tres dimensiones. Lo primero es identidad, es decir, saber quiénes son como organización. Lo segundo es vivir en coherencia con la imagen, es decir, lo que la gente ve externamente es lo que ocurre internamente. Y lo tercero es construir en el tiempo una reputación coherente, y comprometida con una ética interna y externa verosímil y reconocida por todos.

Una organización consciente y dialogante internamente, es una organización con altas posibilidades de emprender y transformar hasta los escenarios más complejos y difíciles de abordar.

-¿Crees que la resiliencia organizacional parte de la premisa que las organizaciones en el mundo son parte activa de entorno cada vez más cambiante, regido por inestabilidad política, económica, social y medioambiental?
-Pienso que el ser humano vive una suma de escenarios de no menor complejidad, todos son contextos diversos y conectados. Un ejemplo, si lo que está en juego es la confianza, esta crisis de confianza cruzará a las empresas, al poder político, al poder eclesiástico… es decir, la confianza es una dimensión que hoy está en crisis, y esta crisis (de sentido, de pertenencia, etc.) debilita obviamente la capacidad de coordinación de una organización, de una ciudad o un país. La confianza es entonces, una de las columnas vertebrales de todo proyecto colectivo, y definitivamente en una sociedad tan globalizada, dependiente y comunicada, la confianza se transforma en un factor crítico de éxito. Y así surgen otros elementos igual de trascendencia como por ejemplo, el sentido. El por qué y el para qué de lo que hacemos. Y así, la dinámica de las sociedades y el mundo en su globalidad, el cambio constante, nada mejor que abordarlo desde dimensiones claras, compartidas y conectadas con un bien superior.

-En el prólogo de tu libro, Julio Olalla formula una atinada pregunta: ¿por qué nuestro mundo laboral debe renunciar al aprendizaje del mundo interior, de lo espiritual, de nuestras inquietudes ecológicas y hasta de nuestro amor a la tierra? ¿Cuál sería tu respuesta?
-La respuesta sería que el mundo laboral está estancado en aprender un tecnicismo para así enfrentar el día a día. Por lo mismo la creatividad, el conocimiento, la búsqueda de nuevas preguntas no son tema para el mundo del trabajo, no son tema porque están concentrando sus esfuerzos en la producción, en los números, en la meta. Están en la coyuntura, están en el día a día, no veo ahí mediano ni largo plazo. Las empresas están en la tarea, y desde ahí temas como la felicidad, la realización personal, el sentido, los valores. Nada de eso resulta útil y práctico para el fin último, la rentabilización. ¡Craso error! Una comunidad de aprendizaje es algo mucho más eficaz y trascendente que un equipo de trabajo. Cuando yo tengo una empresa a soltar sus prácticas milenarias, y rediseñar nuevas conversaciones para los actuales desafíos de la humanidad… definitivamente estamos hablando de una organización que observa su realidad desde el balcón. Cuando las empresas comprendan que en la medida que tengan funcionarios más conectados con sus temas, con un desarrollo intrapersonal mayor, cuando comprendan que la competitividad interna debe ser superada por la colaboración, cuando se valide el desarrollo humano como algo mayor al sólo recursos transaccional del trabajo por el dinero, cuando la calidad de vida sea simétrica con el desarrollo laboral, cuando esas cosas, y otras más ocurran, estaremos hablando de colectivos humanos de mayor presencia e impacto en este diario vivir a ratos intenso e incierto. Cuando una empresa habita en la tranquilidad y las certezas, el miedo no se hace presente y con esto los resultados son distintos. La emocionalidad resulta hoy un tema mayor, trascendente y necesario, una herramienta más de la necesaria caja de herramientas básicas para estos tiempos.

-En tu libro cuentas una experiencia personal, y es que trabajando en diversas organizaciones, has percibido que el concepto de autoimagen es fundamental a la hora de pensar en un equipo. ¿Es realmente alta, confiable y de excelencia la autoimagen del chileno de hoy?
-La autoimagen es el cómo me percibo yo. Muchas veces las organizaciones que están en el miedo, en la rabia o en la resignación poseen una autoimagen castigada y disminuida. La autoimagen se conecta con la confianza en uno mismo, con la autoestima, con las certezas personales, con nuestra propia historia. Como lo expuse anteriormente en mi libro, la confianza resulta una dimensión relevante para la construcción de cualquier proyecto colectivo (un país, una ciudad, una empresa…), por lo mismo la confianza en mí, en el otro, en los otros, en mi institución, en mis colegas, en mis líderes… la confianza y la construcción de una mirada colectiva y compartida resulta básica para la construcción del presente y el futuro de una organización.

-En tu libro te refieres a los factores adversos de una organización. Entre ellos señalas la baja o escasa innovación. ¿Cómo combatir este enemigo atávico e implacable? Te lo digo porque nuestro país tiene una cultura adversa al riesgo y muy dada a la homogeneización de las costumbres.
-Para mí la innovación y el conocimiento en general, se conectan con nuestro poder personal por construir desde una imaginación activa y dispuesta. Existen los enemigos del aprendizaje, verdaderos enemigos para aprender, conocer y reflexionar. Las empresas están acostumbradas y agradecen que sus trabajadores sólo resuelvan y den respuestas, por lo general la curiosidad, las consultas y nuevas teorías son desechadas antes de salir del horno. Las empresas han construido una cultura funcional a practicar desde lugares y con recursos ya comprobados, evitar los riesgos, evitar los errores, evitar las caídas nos hacen ser un país de poca experimentación y con esto, un país con pocos recursos para innovar y cambiar la realidad. En una sociedad de la incertidumbre como esta, sólo queda repensar el cómo observar, el cómo buscar nuevos ángulos y preguntas, para así buscar nuevos senderos.

El MAR (Modelo de Acción Resiliente) es el modelo que construí para generar organizaciones cuidadas, creativas y flexibles. Desde este modelo espero reflexionar y conectarme con organizaciones más fuertes en su identidad (el quién soy yo). El MAR resulta hoy, una mirada sistémica del cómo un colectivo de trabajo puede conectarse con sus certezas y luces. Resiliencia Organizacional, mi segundo libro busca eso. Busca sumar una serie de saberes como la resiliencia, la indagación apreciativa, el coaching ontológico, la comunicación organizacional, en fin, una suma de conocimientos que juntos apuntan a construir dinámicas organizacionales diferentes, basadas en el autocuidado organizacional.




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