Piramides de Egipto
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JORGE ABASOLO ARAVENA
PERIODISTA
jabasoloaravena@gmail.com
TEMAS DE ACTUALIDAD
Abril de 2014


¡LA FELICIDAD LLEGÓ A CHILE…!

Tercer Encuentro de Relaciones Saludables y Felicidad.

Tal como lo lee. En un país donde artistas de dudosa calidad se toman el MovistarArena y hasta el Teatro Caupolicán, este Tercer Encuentro de Relaciones Saludables y Felicidad se tomó Santiago por 48 horas.

Invitado por mi amigo Daniel Martínez (el motor de este evento) escuché embobado las conferencias, mesas redondas y a los expositores de talla mundial.

Por cierto, la "vedette" del certamen fue Matthieu Ricard, un franchute más pelado que codo de notario y sindicado como la persona más feliz del mundo. Este monje budista no es odontólogo, pero cuando habla lo deja a uno con la boca abierta. Es sabio, certero y criterioso. Sus ideas son profundas, pero las expresa con una sabiduría tan llana que dejaría pensando hasta a la Luly o a cualquier esperpento de la farándula criolla.

Tuve la ocasión de conversar con él y comprobé esa sabiduría que pasma. Cuando le pregunté a qué le tenía miedo, me contestó con paciencia benedictina:

-A la ignorancia y al odio.

Pero este Tercer Encuentro contó con otras figuras de categoría planetaria. La psicóloga mexicana Margarita Tarragona expresó que la Felicidad individual trae consigo la felicidad colectiva, pues "las personas que están bien, hacen el bien a los demás".

La chilena Mónica López (cada vez más bella) hizo un scanner apropiado del chileno de hoy. Demostró con cifras en la mano que los ingredientes básicos de la infelicidad de los chilenos pasan por el individualismo y la desconfianza.

Y en torno a la desconfianza, la filósofa Carolina del Oro remató con un estudio que señala que la CONFIANZA en el Chile de hoy se reduce al ámbito familiar y los amigos. Quedan fuera los vecinos, compañeros de trabajo y hasta personas de religión diferente.

Al final de su charla me regaló un libro en torno a la desconfianza chilena.

Después de eso me vine a casa, pues me podían robar el libro.

Es que yo soy muy desconfiado.

El psiquiatra argentino Alfredo Silva nos dejó meridianamente claro que el depresivo vive en el pasado y le rindió un homenaje a la Psicoterapia Positiva, una nueva forma de tratar a los pacientes. Esta terapia consiste en demostrarle al atribulado cliente que pese a todo, él TIENE más de lo que le FALTA.

Este Encuentro nos ha dejado tarea para trabajar la Felicidad. Claro que el tema es abstruso y definir la Felicidad es tan difícil como demostrar la existencia del Hombre Invisible. Pero en eso consiste el desafío.

¡Qué pena que nuestra TV no halla exhibido los mejores pasajes de este Congreso de categoría internacional. Pero, no. Nuestra pantalla chica reserva sus esfuerzos para sacudirnos con el Festival de Viña del Mar, esa paranoia colectiva cara, ostentosa, intrascendente y más liviana que el hidrógeno.

En términos taurinos, rabo y oreja para Daniel Martínez, alma, mentor y guía de este Encuentro de categoría mundial. Este médico psiquiatra se mueve más que sopa de buque y logra que los chilenos tengamos a los mejores exponentes del tema de la Felicidad durante 48 horas… que parecen minutos. Y es que en medio de la Felicidad, parece que el tiempo corre más de prisa.




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