Piramides de Egipto
Bookmark and Share

loading
 
 
 
 
 
 
 
 


JORGE ABASOLO ARAVENA
PERIODISTA
jabasoloaravena@gmail.com
TEMAS DE ACTUALIDAD
Noviembre de 2012


Entrevista

JOSÉ MUSALEM SAFFIE
"FUI TESTIGO DE UNA PARTE IMPORTANTE DE LA HISTORIA"

Con su libro "Mi vida entre líneas", el ex diputado y ex senador DC señala que lo escribió para que no se distorsionen los hechos.

Entrevistas en Vertice2000Nuestro medio junto a José Musalem: "La clase política ha sido históricamente responsable de que Chile no haya sido un país desarrollado".


Cuando el político conservador inglés Stanley Baldwin, abandonó su cargo de Primer Ministro, después de servirlo con eficacia durante largos años, expresó a sus correligionarios: "Es posible que Inglaterra no desee volver a tener un Cromwell; en cambio todavía necesitará de muchos Baldwin".

Este recuerdo se me viene a la mente cuando debo retratar al José Musalem parlamentario. En el Senado no fue un factótum como Frei Montalva, ni un orador como Julio Durán o ni el literato macizo que era Francisco Bulnes. Pero siempre fue lo que el partido demócrata cristiano necesitaba a cada momento: el jurista incisivo, el orador directo y el polemista experto en temas económicos, donde se convirtió en un ariete inclaudicable en su lucha contra la Unidad Popular.

Como diputado fue un trabajador incansable. Siendo yo un niño me correspondió oírlo una vez en una concurrida proclamación en un Teatro de Santiago. En su discurso, más que la altura del pensamiento, más aún que la claridad -que en todo caso eran de alto vuelo- más que la emoción o que la gracia, predominaba la fuerza. Jamás recurría a los circunloquios, a las medias frases, a las insinuaciones tímidas. Todo lo decía en forma perentoria y taxativa.


MACHISMO IRRESPONSABLE

-Cito textualmente de su libro: "Me acuerdo que lo que más me molestaba cuando iba a las poblaciones era ver que -en general- los hombres poco o nada hacían por su futuro. Se dedicaban a tomar y a vagar, mientras que sus mujeres asumían toda la carga del trabajo y del cuidado de sus hijos".

¿Cómo repercute esto cuando usted llega a ser parlamentario?
-Claro. Muchas leyes de las cuales fui autor estuvieron enfocadas a tratar de neutralizar este tipo de situaciones. Había mucha irresponsabilidad paternal en nuestras poblaciones. Yo siempre he dicho que la mujer ha sido el puntal, el soporte de este país. Y especialmente la mujer del pueblo, que por esos tiempos se encargaba de la educación de los hijos, de conseguir vivienda, de la salud de sus chiquillos y de la seguridad hogareña. A los hombres uno los veía frecuentemente tirados en la puerta de la casa. A mí me dolía mucho eso… en verdad. Fíjese que una de las cosas que me llevó a la política fue mi vocación de servicio público y porque sentí que debía hacer algo por aminorar la pobreza de mi país. No podía entender que hubiera ricos y pobres.

-Es que la pobreza de la década del 50 y 60 era harto más irritante…
-Claro que sí. Fíjese que durante toda mi juventud era normal ver a los jóvenes a pié pelado. Eso me hacía sufrir bastante.

-¿Cuán culpable de eso era la clase política de entonces? Se lo pregunto porque por esa época don Guillermo Izquierdo Araya -amigo de Perón- hacía una crítica lacerante a la clase política de entonces…
-Yo creo que la clase política ha sido históricamente responsable de que Chile no haya sido un país desarrollado.

-Rebobinemos la historia, pues…
-Claro. Desde el año 1830 a 1860, la República conservadora sacó al país adelante y en condiciones muy discretas en lo material. Pensemos que Chile llegó a tener una flota inmensa y de prestigio. Chile llegó a tener una flota de trescientos barcos mercantes. El país pudo llegar a Europa para llevar sus productos agrícolas y los minerales. Por esa época la organización del país fue ejemplar en América del Sur. Se crearon cientos de caminos para conectar las provincias con Santiago. Chile fue un gran país exportador.

Pero después se produce el advenimiento de los liberales. Y ellos eran partidarios del mercado libre, absoluto. No quieren ninguna restricción al mercado… que no se los toque nadie. En otras palabras, los liberales propugnaban que en el mercado se puede hacer lo que se quiera.
Y empezó una política desquiciadora, ya que no se esmeraron por el desarrollo.

La República conservadora había establecido todas las protecciones para el desarrollo de la economía chilena. Los liberales eliminaron todo lo que fuesen restricciones. Hicieron mucha política y bastante demagogia.
Más tarde llegó la izquierda al parlamento y ahí empezamos a vivir una etapa angustiosa y donde la demagogia llegó a su máxima expresión.

El caso del Partido Comunista merece párrafo aparte. El PC es una colectividad que emplea una estrategia de desestabilización y de ingobernabilidad de los países. Como lo está haciendo en la actualidad, al pedir una Asamblea Constituyente.
¡Pero ocurre que Chile no está en crisis política!
Por lo tanto, le corresponde al Congreso modificar la Constitución, como la ha modificado ya en otras ocasiones.

-¿Por qué se produce el 11 de septiembre de 1973? Es claro que la democracia chilena venía en decadencia. ¿Había salida democrática, como dice su colega Patricio Aylwin?
-No. La verdad es que jamás hubo una posibilidad de que Allende y la Unidad Popular echaran pie atrás en la búsqueda del poder total para establecer en Chile un régimen marxista. Y marxista rígido, porque recordemos que el PC chileno jamás condenó las atrocidades de José Stalin en la Unión Soviética.

-¿Quién le hizo más daño a Salvador Allende y la Unidad Popular? La facción extrema del PS liderada por Carlos Altamirano o el Partido Comunista?
-El Partido Comunista tiene una estrategia clara. Es lo más frío y calculador para aprovechar las oportunidades de desestabilizar a un gobierno y tomarse el poder. Durante el gobierno de Allende, el PC no apareció con posturas extremistas. Esperaba el momento adecuado, como lo hizo en Europa. Le recuerdo, por ejemplo, que el partido comunista deseaba que la reforma agraria la liderara Allende y el gobierno y no el MIR o el Partido Socialista y Altamirano. Lo cierto es que el MIR junto al partido Socialista precipitaron las cosas con ese slogan "Avanzar sin transar", y alteraron el escenario político.

El partido Comunista nunca estuvo de acuerdo con eso, pues ellos tenían otra estrategia. Ellos esperaban que Chile se empobreciera más aún para asestar el Golpe final. Eso explica las políticas económicas impulsadas por Pedro Vuskovic, en Economía; y Américo Zorrilla, en Hacienda. Ellos querían culpar de la miseria en que se debatía el país a la derecha y a la democracia cristiana. Querían desprestigiarnos al máximo, para luego proceder ellos a su manera.



Entrevistas en Vertice2000José Musalem: "Durante la Unidad Popular el comportamiento del MIR y del sector socialista liderado por Altamirano se fue radicalizando cada vez más".


-En el Senado de inicios de la década del 70, ¿Habló usted personalmente con Salvador Allende?
-Yo no. Quienes llevaban esas conversaciones eran Eduardo Frei Montalva y Patricio Aylwin. Y claro, ellos nos informaban a nosotros de esas conversaciones. Lo cierto es que Salvador Allende no daba margen, no creó jamás los espacios necesarios para una conversación productiva o producir un cambio. El mismo (Allende) atropelló la Constitución y las leyes. No supo poner atajo a los desbordes de sus propios adherentes.

-El gobierno de la Unidad Popular duró tres años. ¿En qué momento usted concluyó que la situación se había desbocado?
-El comportamiento del MIR y del sector socialista liderado por Altamirano se fue radicalizando cada vez más. Esa actitud se pone de manifiesto a contar del año 1971.

-¿Qué llevó a los militares tomarse el poder? ¿Hubo un hecho que rebalsó el vaso de la tolerancia?
-Sin duda, el discurso de Carlos Altamirano en el Estadio Chile.

-Altamirano dice que el Comité Central del PS lo obligó a decir lo que dijo…
-Mentiras. El senador más extremista era él (Altamirano) Es cosa de recordar cuando intenta soliviantar a la Marina y a los soldados. El sector ultrista de Altamirano y los grupos extremistas crearon un callejón sin salida al gobierno de Allende.

-¿Qué había detrás de esta actitud tan intolerante de Altamirano?
-Es difícil interpretar a Altamirano, una persona tan cambiante.

-Aún se recuerda su gresca en el Senado con Carlos Altamirano. ¿Cómo fue aquello?
-Fue a raíz de lo que sucedió en El Salvador, en el norte del país. Fui hasta ese lugar con el entonces diputado Lucho Maira, a visitar a los demócrata cristianos de El Salvador para imponernos de los hechos. Recuerdo que la primera noche allá nos despertó un baleo. Nos levantamos y miramos hacia abajo… y vimos una masa de gente, con las mujeres adelante. Nos vestimos rápidamente y cuando bajamos, ya no había nada. Había pasado todo. Yo llamé a Bernardo Leighton, y él me dijo que nos viniéramos de regreso, porque se estaba manejando todo desde Santiago.

Así lo hicimos y al día siguiente fui al Senado para hablar de los hechos. Entro a la sala y Altamirano estaba allí, mientras un grupo de socialistas y comunistas me gritaban: "¡Límpiate la sangre, asesino!". Yo me limité a contestarles que los asesinos eran ellos, y que eran unos cobardes porque enviaban a las mujeres adelante.

A la semana siguiente continuaron las sesiones y yo debía hacer uso de la palabra. Altamirano sabía que yo llevaba unos expedientes de los Tribunales del Trabajo, en donde iba a demostrar que él había sido abogado de Chilectra -en ese tiempo empresa extranjera- y donde quedaba claro que él (Altamirano) llevaba juicios en contra de los trabajadores. Entonces, para que yo no llegara a ese momento de mi denuncia, Altamirano empezó a interrumpirme. Desesperado me interrumpía a cada rato para que yo no mostrara ese expediente que lo comprometía. Eran tantas las interrupciones que le pedí al presidente del Senado que hiciera respetar mi uso de la palabra. Como no se hiciera nada para acallar a Altamirano, me fui hacia delante con todas mis fuerzas y hasta boté un escritorio a la pasada. Altamirano también se paró de su asiento y nos encontramos en medio del hemiciclo. Íbamos con tanta fuerza que los primeros puñetes no llegaron a destino. Caímos pesadamente al suelo, rodamos… y varios colegas vinieron hasta nosotros. Recuerdo que el senador socialista Salomón Corbalán me lanza un puntapié a la sien derecha. Menos mal que Julio Durán lo alcanza a tomar del brazo y lo tira para atrás. Sin esa intervención de Durán no sé que habría sido de mí… o me mata o me deja muy mal herido.
Ahí todo afortunadamente volvió a la calma.

-¿Qué sintió usted la noche en que Salvador Allende gana en las urnas, aunque por estrecho margen?
-Desde la toma de mando de Salvador Allende nunca tuve dudas que el país marchaba hacia la deriva. Allende triunfa el 4 de septiembre de 1970 y como había ganado por mayoría relativa, el Congreso Pleno debía elegir entre las dos primeras mayorías, conforme a la Constitución de 1925.
Recuerdo una reunión en la casa de Aylwin con los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas y con el Jefe del Estado Mayor, que era el general Prats. Y recuerdo que los tres comandantes en jefe estuvieron de acuerdo en que si no se ratificaba en el Congreso Pleno el triunfo de Allende, se desataría una guerra civil con un costo de 500 mil muertos.
Eso fue lo que convenció al partido demócrata cristiano a pedirle el Estatuto de Garantías Constitucionales, como condición previa para apoyarlo en el Congreso Pleno.

-¿Qué habría pasado si los militares no se toman el poder el 11 de septiembre de 1973? ¿Qué habría pasado en Chile?
-Hubiésemos tenido una guerra civil por varios años. Y sencillamente nos habrían cortado el cogote a todos los que encabezábamos la oposición. Cuando los militares permitieron salir al exterior, recuerdo que me fui directo al Registro Civil. Allá me dijo el director de manera textual:-"No hay papeles suyos. Usted no existe como ciudadano. Y no existen papeles de ningún opositor importante de la oposición a Allende, ni de los coroneles ni generales". Con eso confirmé que estábamos vigilados, controlados… y con los días contados.


Breves de Musalem:

-"Es cierto. Cuando chico me alimentaban con leche de burra".
-"Fui mal alumno en la básica. Sufría lo que hoy se conoce como síndrome de déficit atencional".
-"Yo y mi hermana mayor éramos los únicos rebeldes de los siete hermanos".
-"Mi familia era muy católica. Mis padres nacieron en Belén".
-"Yo nunca le creí a Salvador Allende".
-"Cuando chico iba a repartir alimentos a las poblaciones".
-"Como presidente de la Acción Católica árabe tuve el privilegio de conocer al Padre Hurtado. Conversábamos de la necesidad de sindicalizar a los obreros católicos"
.




Por favor, sus comentarios y evaluación. Gracias.

 
Complete con lo indicado.

Seleccione su rating:           

 

 

characters left

Powered by Citricle

Compartir en Facebook