Piramides de Egipto
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JORGE ABASOLO ARAVENA
PERIODISTA
jabasoloaravena@gmail.com
TEMAS DE ACTUALIDAD
Marzo de 2012


Entrevista a Fernando Véliz Montero

"HAY UNA CRISIS DE SENTIDO EN NUESTRA SOCIEDAD"

Talentoso y brillante comunicador chileno, quien enfatiza que el poder de la comunicación está en desplegar puentes para hacer posible que las cosas ocurran.

Entrevistas en Vertice2000 Comunicar es un libro novedoso hasta en su presentación. Editado bajo el sello de Editorial Gedisa/Océano (240 páginas) es un texto recomendable para todo aquel que desee mejorar la comunicación en su familia, empresa u organización.

Se trata de un libro escrito en forma amena, contrastando con la seriedad hierática de esos textos desmañados con que se suele agobiar la existencia de los estudiantes de Periodismo o de aquellas carreras que tengan que ver con la fascinación por las comunicaciones.

Su autor cuenta con pergaminos de sobra para abordar el tema en propiedad. Y es que Fernando Véliz Montero es Ph.D. en Comunicación Organizacional (Universidad de Málaga, España), Coach Ontológico (graduado, Newfield Network). Magister en Comunicación (Universidad Diego Portales), Periodista y hasta Licenciado en Comunicación Social.


ENTRANDO EN MATERIA…

¿Quién no ha escuchado el término comunicación empresarial? Probablemente todos hemos tenido algún tipo de contacto con él. El problema es que muchas veces no sabemos qué áreas comprende o a qué nos referimos específicamente.

En primer lugar, conviene definir, brevemente, que la comunicación empresarial o corporativa es la comunicación que proviene de una empresa, ONG, organización o instituto y se dirige a sus distintos públicos-meta. Éstos podrán ser internos y externos, y variarán según el tipo de institución o empresa: clientes, gobiernos, medios de comunicación, agrupaciones empresariales, universidades, accionistas, empleados, público en general, etcétera.

Comunicación empresarial, por tanto, nos sirve de enlace entre una empresa u organización y sus públicos. Pero ¿para qué sirve? será útil y fundamental para ofrecer un servicio o producto con eficacia, construir una buena imagen y mantener una excelente reputación. Hay quienes sostienen que la comunicación empresarial es hoy día un arte y una ciencia para gestionar percepciones.

Entrevistas en Vertice2000Jorge Abasolo de Vertice2000 junto a Fernando Véliz: "La brecha entre el pensar y el decir, a veces puede ser brutal"


Comunicar es un libro infaltable para todos quienes gusten del tema, profesionales o aficionados.

Fernando Véliz Montero nos advierte que "las empresas no sacan el máximo partido posible a las nuevas oportunidades, porque siguen centrando sus esfuerzos en aprovechar al máximo las oportunidades antiguas".

Juicio certero, sin duda, que nos lleva a plantear la necesidad acuciante de la innovación, concepto cada vez menos ignorado en nuestro país, aunque aún en estado incipiente. Y es que la innovación asoma siempre como idea descabellada, estrambótica o sospechosa, más aún en un país como el nuestro, con tendencia ancestral a la uniformidad y donde las nuevas ideas son vistas como disruptivas. También la historia del ser humano no avala precisamente la idea de innovar, término más bien propio de los últimos años. Pensemos, por ejemplo, en un invento como la rueda.

¿Era imprescindible en aquella época? Por supuesto que no, por cuanto hasta ese momento el hombre podía sobrellevar su existencia sin el invento que habría de cambiar la historia. Por entonces la sociedad estaba organizada de tal manera que no la necesitaba. Podemos imaginar lo que ocurrió con el inventor. Sus vecinos y el entorno de ese hombre cavernario deben haberlo criticado ácidamente: "Mira a ése… utiliza ruedas. ¡Qué locura! Le gusta llamar la atención. Si fuera normal, llevaría las piedras a la espalda, como todo el mundo".
De alguna manera, todas las innovaciones -en algún momento- parecen insensatas.

-Vivimos en un mundo en que el fax ya está desfasado y gran parte de la comunicación se hace vía e-mail, messenger o twitter. Vivimos rodeados de artilugios que facilitan la comunicación, y sin embargo no sabemos el nombre de nuestros vecinos. ¡Qué contradicción!
-Creo que hoy día hay una crisis de sentido en la sociedad. Se trata de una crisis mayor que pasa por un "ombliguismo", como dicen los psicólogos modernos. La gente -en su afán individualista- como que vive mirándose el ombligo. Tal vez se mira la vida como un escenario de sobrevivencia, más que de compartir. La gente está pagando muchas deudas y trata de vivir mejor en una sociedad de la incertidumbre, donde todos los días son muy cambiantes y se pasa por toda la gama de emociones, negativas y positivas.

Luego, el proceso de adaptación es complejo en una sociedad tan competitiva y estresada. La gente está tan conectada con sus necesidades, con sus precariedades o con sus dudas, que es muy difícil sobrellevar bien el tema de la comunicación en sí. Tanto en la comunicación en la pareja, como la comunicación con el otro.

Hoy en día se habla mucho de la comunicación interpersonal, pero hay una comunicación que es anterior a esa, que es la comunicación intrapersonal. Es decir, se trata de evaluar cuáles son las conversaciones que tenemos con nosotros mismos. Esto, mirado desde una perspectiva ontológica, cuáles son esas preguntas que nos hacemos y que aún no nos hemos respondido internamente. Cuando un ser humano no tiene conversación intrapersonal, cuando el ser humano no se está haciendo preguntas o cuando se está enfrascado en cómo vivir y sortear el día a día -en un presentismo supremo- es muy difícil que se empiece a conectar con el entorno. Yo diría que estamos en una época en donde hay una alta segmentación; y en donde esta alta fragmentación social lo que hace es que la gente se sienta sola. Hoy las personas tienen menos conversaciones, y cuando hay menos conversaciones las redes sociales generan menos confianzas también.

-Parece que hay un temor hacia los diálogos internos, una inhibición a bucear en nuestra propia interioridad. De ahí hay un paso al alcohol y la droga, como "compañeros de soledad"…
-Exactamente. Es que el alcohol y las drogas apuntan a lo que es una necesidad, a llenar un vacío. La pregunta es cuál es ese vacío. Yo tengo la idea de que con esta sociedad, en donde todo es transacción o negocio, obviamente que las relaciones más humanas y sanas quedan rezagadas a tercera o cuarta fila. Para mí, esto de los excesos de drogas y alcohol intentan cubrir lo que está faltando. Entonces no nos damos cuenta que ya estamos embotados… acostumbrados a vivir de esta manera, y hasta pensamos que así es la vida. Caemos un tanto en lo que es la resignación.

El coaching plantea mucho esto de que habitamos estados emocionales. Podemos estar en la abundancia, con ambición positiva, podemos estar en la rabia o en la resignación. Yo tengo la idea de que el escenario actual, con alta tecnología, con poco contenido, con mucho arribismo y mucha apariencia… se hace muy difícil poder generar relaciones francas y duraderas.

Creo que estamos en presencia de un desafío mayor. Se trata de un desafío que no solamente pasa por los ciudadanos sino que también pasa por el mundo político, por la sociedad civil, por todos. Se trata de construir un mundo más digno y habitable. Se trata de construir un mundo donde haya un sentido y objetivos comunes.


CUANDO DEJAMOS DE VER

Comunicar es un libro que no escatima a la hora de diseccionar en los meandros, alcances y ramificaciones de la comunicación, término en constante evolución y -por ende- cada vez más complejo.

Entrevistas en Vertice2000Para Véliz Montero todo comunica, pues estamos viviendo una era en que la comunicación es bastante más que emisor y receptor.



Fernando Véliz resalta que en estos tiempos todo comunica. Nos advierte que con una mirada mínimamente rigurosa nos podemos percatar de que objetos, actos, expresiones y silencios también comunican. Entonces, "el desafío de todos los días es no perder la capacidad de asombro y comprender que hasta en los gestos más nimios hay un mensaje que asimilar". Añade el autor que las intencionalidades se logran percibir cuando los conceptos y la lectura de signos son validados por nosotros.

La aseveración de Véliz Montero me recuerda aquel paper publicado hace unos meses por "Harvard Business Review" que conmocionó las entrañas de toda empresa que forja en la comunicación gran parte de su éxito. Allí, la revista publicaba una lista de las distintas formas de comunicación, pero partiendo por la menos… hasta llegar a la más eficaz: folletos, anuncios publicitarios, artículo de periódico, boletín informativo, carta nominativa, carta manuscrita, conversación telefónica, discusión en grupo, conversación personal.


COMUNICACIONES INTERNAS

Fernando Véliz también aborda el tema de la cultura empresarial. Acusa que en muchas ocasiones las empresas descuidan su identidad y sólo piensan que una buena imagen lo es todo. Véliz estima que la identidad es el corazón de una empresa y se pregunta, ¿qué valor le damos a los ritos, mitos e hitos en nuestra organización? ¿Los valores de nuestra compañía son reconocidos y compartidos por todos? ¿Está validada la cultura organizacional de nuestra empresa?

Sin duda, preguntas válidas, vigentes e imprescindibles se quiere escrutar a fondo la realidad de una organización para maximizar esas potencialidades soterradas.

En consecuencia cabe formularse la pregunta de perogrullo: ¿existe una cultura ideal para las empresas? La literatura académica en torno al tema está fragmentada. Existen aquellos que piensan que la cultura ideal es la estrategia que la empresa requiere. Es decir, no hay una cultura ideal, sino que la cultura debe servir para que la empresa obtenga las ventajas competitivas que necesita.

Esto gatilla otra pregunta que se presenta en forma de acertijo: ¿Cuál es la diferencia entre clima laboral y cultura empresarial? Una respuesta típica es que la cultura empresarial es como la personalidad de un individuo, es decir, son rasgos estables en su forma de ser. En cambio, el clima laboral es su estado de ánimo, que es más variable.

Decíamos que Comunicar es un libro en donde no se deja nada al azar tratándose de empresas. El autor habla de la necesidad de respetar los mitos e hitos de una empresa. ¡Plenamente de acuerdo! Y es que toda empresa tiene sus leyendas urbanas que se repiten reiteradamente en la organización. Se cuentan a las personas nuevas que ingresan a trabajar. Son historias peculiares que trasmiten mensajes de cómo funcionan las cosas en la organización.

La siguiente es una historia que se difunde mucho en IBM. Se dice que Tom Watson Jr. El fundador de IBM había bajado de su edificio y caminado varios metros a otro edificio del complejo acompañado de un vicepresidente. Cuando subió a este otro edificio y trató de ingresar a la zona de oficinas, la recepcionista le indicó que no podía hacerlo porque no tenía su credencial (fotocheck). El vicepresidente que acompañaba a Watson miró a la recepcionista y le preguntó: "¿Usted no sabe a quién le está hablando?" Cuentan que Watson intervino diciendo: "¿Tiene toda la razón, estoy cometiendo una falta", y se tomó el tiempo de ir a su oficina y regresar con su fotocheck.

Esta historia ya ha pasado a ser clásica en IBM. Se narra con orgullo para dejar entrever que en la empresa se respeta a las personas, que en IBM se respetan los procedimientos y que allí son todos iguales o las jerarquías no son tan importantes. Son las personas las importantes.

Desde luego, el arribismo chileno impide que este tipo de anécdotas -que dicen mucho- sean ejemplos mayoritarios.

Procurar un cambio en este sentido es uno de los desafíos pendientes en nuestro país.


COMUNICAR. Párrafo escogido:

"Años atrás, en Chile se intentó instalar el concepto de 'noticias positivas' en los medios de comunicación. Recuerdo que en aquel tiempo dos grandes medios (radio y televisión) se alinearon para aplicar este nuevo criterio informativo. En ambos se estaban juntando dos líderes del mundo de los contenidos. El reto era dar noticias que instalaran el perfil positivo de la gente y su mundo ciudadano. Entonces, no era extraño observar noticias donde aparecía, por ejemplo, un grupo scout plantando árboles en zonas áridas o la experimentación a través de la rehabilitación de ex delincuentes. En el fondo se mostraban cosas buenas y con ello se buscó abordar el estado anímico de los chilenos.

(…) Pasaron los años y en Cali (Colombia), con ocasión del Día del Periodista se instaló el tema de las 'Noticias Equilibradas'. Tuve la suerte de conocer esta experiencia, en donde circuitos académicos, de los medios de comunicación, junto con segmentos importantes de la sociedad civil colombiana, generaron un acuerdo para comprender el mundo y sus noticias. Se trataba de sumar y defender el concepto de 'equilibrio'. Es decir, ni comunicación positiva ni comunicación negativa. Se buscaba el equilibrio. Recuerdo que un académico dio un ejemplo muy concreto: una bomba derriba el alumbrado público en Cali. Ciertamente la noticia es negativa. Lo malo es perder un poste del alumbrado público y dejar sin luz a la gente, pero lo bueno es que gracias a las inversiones en el campo energético en esa ciudad, el alumbrado en esa zona se compuso a la brevedad y la gente experimentó un corte de luz que duró breves minutos. Es decir, cómo navegar por las fascinaciones, temores, certezas y búsquedas ciudadanas, con el elemento de 'tener sentido' a la hora de planificar la noticia. El porqué de las 'Noticias equilibradas', según el doctor Luis Pérez, anfitrión del evento, era que la iniciativa buscaba construir un mejor país, una mejor región. De igual forma, se poseía el real convencimiento de que debía existir otra forma de mirar los hechos noticiosos".




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