Piramides de Egipto
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JORGE ABASOLO ARAVENA
PERIODISTA
jabasoloaravena@gmail.com
TEMAS DE ACTUALIDAD
Febrero de 2012


Entrevista a GINA AGUAD, escritora

"LA BUENA LITERATURA NO TIENE SEXO"

Señala que sus cuentos giran en tornos a los sentimientos, de amores encontrados y desencontrados y sugiere que no debe escribirse con el corazón caliente.

¿Existe realmente la literatura femenina? ¿Por qué llegar a sesgar por roles algo que es universal? Creo que lo que existe es una cierta sensibilidad en la mujer que tiene que ver con su propia experiencia de género, pero que al final, todos escribimos igual.

Cosa muy distinta es formularse otro tipo de preguntas…sin confundir. ¿Hay literatura para hombres y literatura para mujeres? ¿Nuestra forma de escribir es tan diferente como nuestra forma de ser? ¿También leemos de manera distinta?

En este aspecto, Gina Aguad señala que la literatura femenina existe, y que debe competir de igual a igual con la masculina.

Entrevistas en Vertice2000
Gina Aguad: "Mi literatura gira en torno a esas verdades que duelen".

Este es un debate que viene de antiguo, de cuando se creía que las mujeres tenían que leer novelas rosas y los hombres novelas bélicas, cuando no tiene por qué ser así.

El hecho es que no se puede relegar todo a dos universos- femenino y masculino- porque dentro de cada uno hay tantas variantes como personas. Creo que, simplemente, hay literatura, y no se puede pensar que vaya destinada a hombres o mujeres, sino que va destinada a personas y cada una de ellas la interpretará de forma distinta, sea del género que sea.

Como muchos escritores, nuestra entrevistada ha ejercido los más variopintos oficios antes de recalar en lo que es su esencia y vocación.

Gina Aguad Vaccari nació en Lima, Perú, pero se radicó en Santiago en 1976. Realizó estudios de arte en la academia Toulouse. Se graduó de diseñadora gráfica en Montemar. Es cinturón negro de karate y apasionada de la pintura. Recibió de manos de mahatma Adharananj el conocimiento de la meditación trascendental. Trabajó como diseñadora de modas para la marca Antoni Capra. Desde 1992 ha participado en los talleres literarios de Ana Maria Guiraldes, Enrique Lafourcade, Jaime Collier, Alejandra Costamagna y Pablo Azocar. Ha publicado "Cómplices" (cuentos, Ed. del Paraíso perdido, Santiago 1994); y "Envase retornable" (cuentos, Ed. del Paraíso perdido, Santiago 1995). Sus cuentos están publicados en diferentes antologías y han sido premiados en Chile, Perú y Grecia.


-¿Qué cosas de la sociedad peruana te gustará que tuviese Chile?
-La alegría, la sonrisa y el gusto por el ceviche a media mañana.

-¿Hasta dónde estás presente tu en tus cuentos y personajes?
-Mi obra no es una obra autobiográfica, en absoluto. Pero yo estoy presente en toda la obra, porque la he escrito yo. Entonces, yo -como escritora- me considero una gran ladrona y una gran mentirosa, porque te voy a robar todo lo que pueda: todas tus experiencias, tus miradas, tus gestos… todo lo que escucho. Tengo los oídos y los ojos abiertos y vivo robándole las experiencias a los seres humanos y a la naturaleza.

-¿Qué te hizo recalar en Chile, el año 1976?
-El amor. Así de simple…

-Tu libro y la literatura gira en torno al amor. El cuento "Antonina" es algo taciturno, pues habla de cómo la amistad entre dos personas -con el transcurso de los años- puede transformarse en amor. Pero está la rémora de los prejuicios. La mujer está casada, y más que casada, sometida…
-Lo que pasa es que ese cuento tiene muchas lecturas. Depende del punto de vista del que se mire, porque ahí se desata lo que podríamos llamar un amor eterno, por algo que pasó y no supiste qué es lo que era. Y sin embargo, aún así te amarra un poco la fidelidad, esa amistad…pero siempre, por más de que tu no lo quieras, el amigo continuó enamorado de ella. Pero sabe que ella está casad con su amigo…y opta por ser fiel a su amigo, a quien trata como a un hermano. Ahí se da una situación muy intensa, es un sentimiento muy fuerte.

-¿Existe la literatura feminista en chile, o es una cuestión de etiqueta que alginas mujeres se han encargado de enfatizar para poder vender más?
-La buena literatura jamás ha tenido sexo, para mí. Yo hablaría más bien de una literatura femenina. Lo feminista ya fue…tuvo su auge en los años 70s o bien 80s, pero en este momento estamos en otra parada.

-No todos han leído tu libro "La línea de tu boca". Luego ¿en torno a qué temas giran por lo general tus cuentos?
-Mis cuentos giran en torno a los sentimientos, a los grandes amores perdidos y a los grandes amores encontrados. Hay historias simples que no son tan simples. Hay situaciones muchas veces extremas en mis relatos.
Entrevistas en Vertice2000 Mis cuentos giran en el carrusel de secretos y mentiras, donde dan vueltas esas verdades que duelen. Giran al ritmo incesante de la vida y a la certeza de la muerte.

-Se sabe que el origen y el medio son determinantes en la obra de todo artista. ¿De qué manera han influido en tu obra?
-El momento creativo para mí es soltar un poco al Dios que hay en ti, ese que te habita.

-¿A qué edad te asumiste como escritora?
-Mira…yo puedo decirte que empecé siendo una lectora empedernida. Y este amor a las letras es una historia muy larga. El cómo se dio ese momento mágico de volcarme al papel fue después de situaciones importantes en mi vida y de grandes pérdidas. Por una casualidad, en un avión me invitaron a hacerlo. Y caí rendida, en realidad…
Ahora, la primera vez que escribí lo hice en el primer taller Literario al que acudí, dictado por Ana María Guiraldes.
Entré a ese Taller y me di cuenta que por el camino ya tenía el cuento absolutamente en la cabeza, muy claro. Lo puse al papel…y ese primer cuento está publicado sin tocarlo.
Y de ahí no paré nunca más.

-¿Cómo es que tus cuentos llegan a publicarse en Grecia?
-Eso fue a raíz de un concurso. Envié un cuento a un concurso y más tarde me llamaron para decirme que había sido premiada. Y más tarde tuve que declamar ese cuento en la ciudad de Atenas.

-¿Algún recuerdo especial de tu paso por Francia?
-París es la ciudad de las luces. Además se trata de una de las ciudades más hermosas del mundo. Yo estuve estudiando y vivía al sur de Francia, en una villa universitaria. Fíjate que el cuento que le da el título a mi libro se desarrolla exactamente en la ciudad donde yo vivía que es la ciudad de Montemar. Fue una experiencia divina.

-¿Qué sugerencia le harías a esa gente que escribe bien, pero no se atreve a hacer público sus escritos?
-Simplemente hay que atreverse y dejar a un lado los prejuicios. Hay que soltar, dejarlo que fluya…pues esa es la magia que tiene la escritura. Una vez que tu sueltas esto, ya no se detiene más. Es tu rueda…pasa de mano en mano, va cruzando fronteras, incluso. En el momentos que soltaste las palabras, ellas dejan de pertenecer a ti.

-¿Crees que el cuento le gana por KO a la novela, al decir de Cortázar?
-Absolutamente. El cuento es un género muy difícil. Lo que pasa es que en una novela uno tiene todo el tiempo del mundo para poder maquillar una escena. Tu puedes pararte en la descripción de unos ojos, de una mano…puedes darte ese tiempo. En el cuento tú no puedes hacer eso. El cuento tiene que ser algo más compacto. En el cuento no puedes valerte de muchas palabras , tienes que ir al callo, crear una historia y darle el dramatismo en pocas palabras. No sé si fue Hemingway quien dijo que si en la primera página hay un rifle colgado en la pared, en la segunda debe dispararse.
En el cuento no puedes irte mucho por las ramas.
En una novela sí puedes hacerlo.

-Luis Sepúlveda me decía que si un relato no lo atrapa en la página 35, lo manda al tacho de la basura. ¿Te pasa algo parecido?
-Mira, la verdad es que eso depende de cada uno, porque un libro conversa a su debido tiempo. Hay que darse el tiempo. Hay momentos en que yo he tomado un libro, lo he empezado a leer y lo he soltado porque no pasaba nada…y sin embargo lo he tomado años más tarde y me han capturado de una manera fascinante. Yo creo que depende del momento anímico del lector. Influye mucho el estado anímico del lector para comprender un libro.

-Kierkergaard sostenía que la originalidad brota de la angustia.
-No estoy de acuerdo con eso. Yo creo que todos los seres humanos pasamos por diferentes estados, de felicidad, de angustia, de felicidad. Ahora, yo creo que no hay que escribir con el corazón caliente.
En torno a tu pregunta, claro que se puede escribir desde la alegría, también.
Todo lo dramático, todo lo fuerte es lo que más atrae a la gente. Los lectores esperan pasiones profundas, un gran amor, una gran pérdida y una gran tragedia. Eso es lo que atrae en las historias de los otros.
Una historia color de rosa, donde todo es estable y miel sobre hojuelas tendría que estar formidablemente bien escrita para lograr atrapar a los lectores.




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