Piramides de Egipto
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JORGE ABASOLO ARAVENA
PERIODISTA
jabasoloaravena@gmail.com
TEMAS DE ACTUALIDAD
Abril de 2011


CUANDO UN AMIGO SE VA…

Los perros ancianos que dejan de comer, moverse o mostrar algún signo de alegría cuando ven a sus familiares, podrían estar viviendo sus últimos días.

Enfrentar la muerte de una mascota puede ser una experiencia desgarradora, aunque siempre dolorosa para sus dueños.

No obstante, en muchas ocasiones esto puede ser un esperable descanso para el animal.

Frecuentemente, los perros entran en la vejez a los ochos años, situación que puede variar dependiendo de la raza y el tamaño. A partir de entonces los continuos cambios mentales y físicos pueden ir deteriorando su calidad de vida.

"Hay que ver en qué condiciones se encuentra un perro. Yo practico la eutanasia en perros ancianos, aquellos que permanecen postrados y cuya calidad de vida no les permite realizar tareas básicas como defecar y orinar en un lugar adecuado. Cuando un perro está anciano hace sus necesidades en cualquier parte, o estando echados", explica Karina Kram, profesional de la Clínica Veterinaria "Covepa", de la ciudad de Coyhaique.

Además, las mascotas que antes eran muy activas comienzan a mostrarse con menos energía, mayor rigidez y en algunos casos, incluso a perder la vista.

Con el transcurso del tiempo y las enfermedades, el animal puede llegar a retroceder en su entrenamiento y empezar a defecar u orinar en lugares inadecuados. "En el fondo vuelven a ser como cachorros. Pierden sus conductas de siempre y empiezan a hacer cosas que dan a entender que han perdido habilidades.

Es justamente en el momento en que este tipo de comportamientos empeora. Entonces, el animal pasa postrado todo el día, no quiere comer o no mueve la cola ni muestra algún gesto de alegría cuando ve a su familia. En esos momentos hay que pensar en una cruel pero humanitaria decisión, la que puede pasar por practicarle una eutanasia. Para ello, un veterinario puede procurar al animal una muerte indolora y hasta plácida.

Hay que pensar que cuando la calidad de vida que está llevando el animal es desfavorable y está sufriendo mucho, aunque existan algunas tecnologías que le den más tiempo, hay que producir la eutanasia. Y claro, es que esa vida es mucho más dolorosa para el perro. Nuestro amor hacia una mascota debe pasar por el respeto a su calidad de vida.

La decisión, claro está, nunca es fácil…

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